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¿Es la Iglesia Catolica Idolatra?
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08-15-2008, 12:45 PM
Mensaje: #1
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¿Es la Iglesia Catolica Idolatra?
Me parece bueno que veamos varias campanas sobre la misma cosa.
Lo comparto, no con modo de ofender a nadie, si no de modo de aprender, tanto yo de ustedes, como ustedes de mi. Pidan al espiritu Santo fuente de sabiduria que los guie, en la siguiente lectura, no levanten juicios prematuros, leanlo todo y de ser posible, opinene sin ofender. Están avisados, todo comentario inadecuado o insulto lo reportare a los moderadores y administradores. Muchas gracias Por José Miguel Arráiz Introducción Debido a que los hermanos protestantes afirman que los católicos somos idólatras y adoramos a las imágenes he querido hacer un pequeño resumen de lo que los católicos en verdad creemos. Queda ya de la honestidad de cada quien aceptar lo que profesamos Idolatría, adoración, veneración Según el diccionario de la Real Academia Española el significado de idolatría es: Idolatría: Adoración que se da a los ídolos Donde a su vez, la palabra ídolo es definida como: Ídolo: Imagen de una deidad, adorada como si fuera la divinidad misma Esta definición coincide con la composición de la palabra idolatría: Ídolo – Latría. Donde ídolo es aquello que toma el lugar de Dios, y latría significa culto de adoración. Idolatría consiste en adorar algo o alguien diferente a Dios (ídolo), ya sea una persona o una cosa. Según el diccionario de la Real Academia Española el significado de adorar es: Adorar: 1.Reverenciar con sumo honor o respeto considerándolo como cosa divina 2. Reverenciar y honrar a Dios con el culto religioso que le es debido. De las definiciones anteriores podemos resumir que idolatría es adorar (considerar como Dios o como una deidad) a algo o alguien diferente de Dios. Los Santos y las imágenes no deben adorarse, sino venerarse. Venerar: Respetar en sumo grado a una persona por su santidad, dignidad o grandes virtudes o a una cosa. Así, mientras adorar es considerar como Dios a algo o a alguien, venerar es respetar en gran manera a algo o a alguien, no por ser Dios, sino por su relación con Dios. En este sentido, yo puedo venerar a alguien por considerar que esta persona por su vida y virtudes es muy agradable a Dios, sin pensar en ningún momento que sea igual a Dios y caer en pecado de idolatría. Los hermanos protestantes ignoran esta diferencia. Tal como en todas las herejías, se focalizan en un punto de la revelación, lo distorcionan y se van al extremo. Así sucede en este punto, donde cualquier muestra de veneración la confunden con idolatría. ¿Pero no está prohibido hacer imágenes? No está prohibido, está prohibido adorar ídolos. Las denominaciones protestantes interpretan fuera del contexto el mandamiento de Éxodo 20,4, como una prohibición a hacer imágenes y lo probaremos a continuación. Es necesario comenzar aclarando que la prohibición no era hacer imágenes, sino hacerlas para adorarlas. Veamos el mandamiento completo en su contexto: “No habrá para ti otros dioses delante de mí. No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Yahveh, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian, y tengo misericordia por millares con los que me aman y guardan mis mandamientos.” Éxodo 20,3-4 En el pasaje anterior todo lo subrayado es una sola prohibición. Dios prohíbe hacer imágenes para darle el lugar que solo a él le corresponde. Este mandamiento lo dio Dios no porque se tratara de algo malo en sí mismo, sino por causa de las circunstancias: los israelitas vivían en medio de pueblos paganos idólatras (es decir, que creían que las estatuas eran dioses o tenían propiedades divinas, y por eso las adoraban) y tenían mucha tendencia a imitarlos. Para evitar que cayesen en el error de los paganos, Dios prohibió la representación de la divinidad por medio de pinturas o estatuas. En otros pasajes se puede observar dicha intención: “No vayáis en pos de otros dioses, de los dioses de los pueblos que os rodean, porque un Dios celoso es Yahveh tu Dios que está en medio de ti. La ira de Yahveh tu Dios se encendería contra ti y te haría desaparecer de la haz de la tierra.” Deuteronomio 6,14-15 “Pero si llegas a olvidarte de Yahveh tu Dios, si sigues a otros dioses, si les das culto y te postras ante ellos, yo certifico hoy contra vosotros que pereceréis.” Deuteronomio 8,19 Estos pasajes dejan claro que la prohibición de hacer imágenes consistía en adorarlas o considerarlas como dioses, no hacerlas. Otro pasaje que lo deja muy claro es el siguiente: “Tened mucho cuidado de vosotros mismos: puesto que no visteis figura alguna el día en que Yahveh os habló en el Horeb de en medio del fuego, no vayáis a pervertiros y os hagáis alguna escultura de cualquier representación que sea: figura masculina o femenima, figura de alguna de las bestias de la tierra, figura de alguna de las aves que vuelan por el cielo, figura de alguno de los reptiles que serpean por el suelo, figura de alguno de los peces que hay en las aguas debajo de la tierra. Cuando levantes tus ojos al cielo, cuando veas el sol, la luna, las estrellas y todo el ejército de los cielos, no vayas a dejarte seducir y te postres ante ellos para darles culto. Eso se lo ha repartido Yahveh tu Dios a todos los pueblos que hay debajo del cielo,” Deuteronomio 4,15-19 Dios manda a hacer imágenes Una prueba evidente de que Dios no prohibió en si, la fabricación de imágenes la tenemos en la misma Biblia. Veamos varios ejemplos: Dios mandó a hacer figuras de querubines sobre el arca de la alianza: “Harás un arca de madera de acacia de dos codos y medio de largo, codo y medio de ancho y codo y medio de alto… Harás, además, dos querubines de oro macizo; los harás en los dos extremos del propiciatorio: haz el primer querubín en un extremo y el segundo en el otro. Los querubines formarán un cuerpo con el propiciatorio, en sus dos extremos. Estarán con las alas extendidas por encima, cubriendo con ellas el propiciatorio, uno frente al otro, con las caras vueltas hacia el propiciatorio” Éxodo 25,10.18-20 El templo de Salomón estaba lleno de imágenes de querubines: “El cedro del interior de la Casa estaba esculpido con figuras de calabazas y capullos abiertos; todo era cedro, no se veía la piedra. Había preparado un Debir al fondo de la Casa en el interior para colocar en él el arca de la alianza de Yahveh… Hizo en el Debir dos querubines de madera de acebuche de diez codos de altura. Un ala del querubín tenía cinco codos y la otra ala del querubín cinco codos: diez codos desde la punta de una de sus alas hasta la punta de la otra de sus alas. El segundo querubín tenía diez codos, las mismas medidas y la misma forma para los dos querubines. La altura de un querubín era de diez codos y lo mismo el segundo querubín. Colocó los querubines en medio del recinto interior; y las alas de los querubines estaban desplegadas; el ala de uno tocaba un muro y el ala del segundo querubín tocaba el otro muro, y sus alas se tocaban en medio del recinto, ala con ala. Revistió de oro los querubines. Esculpió todo en torno los muros de la Casa con grabados de escultura de querubines, palmeras, capullos abiertos, al interior y al exterior…los dos batientes eran de madera de acebuche; esculpió sobre ellos esculturas de querubines, palmas y capullos abiertos, y los revistió de oro, poniendo láminas de oro sobre los querubines y las palmeras. Hizo lo mismo en la puerta del Hekal: los montantes de madera de acebuche que ocupaban la cuarta parte; Esculpió querubines, palmeras, capullos abiertos y embutió oro sobre la escultura.” 1 Reyes 6,18-19.23-29.32-33.35 Eso sin contar las figuras de animales que tenía el templo de Salomón: “Hizo el Mar de metal fundido que tenía diez codos de borde a borde; era enteramente redondo, y de cinco codos de altura; un cordón de treinta codos medía su contorno. Debajo del borde había calabazas todo en derredor; daban vuelta al Mar a largo de treinta codos; había dos filas de calabazas fundidas en una sola pieza. Se apoyaba sobre doce bueyes, tres mirando al Norte, tres mirando al Oeste, tres mirando al Sur y tres mirando al Este; el Mar estaba sobre ellos, quedando sus partes traseras hacia el interior.” 1 Reyes 13,23-25 “En la cima de la basa había un soporte de medio codo de altura completamente redondo; y en la cima de la basa, los ejes y el armazón formaban un cuerpo con ella. Grabó sobre las tablas querubines, leones y palmeras... y volutas alrededor.” 1 Reyes 13,35-36 ¿Era olvidadizo Salomón? ¿O quizá no conocía el mandamiento que prohibía imágenes? Él entendía perfectamente que la prohibición no era hacer imágenes, sino ídolos. Otro ejemplo lo vemos cuando Dios mismo le mandó hacer a Moisés una imagen de una serpiente de bronce: “Envió entonces Yahveh contra el pueblo serpientes abrasadoras, que mordían al pueblo; y murió mucha gente de Israel. El pueblo fue a decirle a Moisés: «Hemos pecado por haber hablado contra Yahveh y contra ti. Intercede ante Yahveh para que aparte de nosotros las serpientes,» Moisés intercedió por el pueblo. Y dijo Yahveh a Moisés: «Hazte un Abrasador y ponlo sobre un mástil. Todo el que haya sido mordido y lo mire, vivirá.» Hizo Moisés una serpiente de bronce y la puso en un mástil. Y si una serpiente mordía a un hombre y éste miraba la serpiente de bronce, quedaba con vida.” Números 21,6-9 Este ejemplo es muy claro, ya que esta imagen de la serpiente de bronce solamente fue destruida cuando el pueblo comenzó a adorarla mucho después. Si Dios prohibiera hacer imágenes, no hubiera mandado a llenar la tienda del encuentro, el templo con ellas. Inclusive el Arca tenia 2 tremendos ángeles en su propiciatorio. Debemos aprender a ver un poco más allá de la letra y entener que el espíritu del mandamiento consiste en solo adorar a Dios. Mientras esto lo hagamos, no importa cuantas imágenes tengamos, a Dios no solo no le molestará, sino que le agradará como le agradaban las imágenes en el templo. ¿Y la genuflexión no es idolatría por ser símbolo de adoración? Es frecuente escuchar a estos argumentos, que el católico si adora las imágenes porque se arrodilla ante ellas. Sin embargo si estudiaran realmente la Biblia sabrían que estar de rodillas puede tener varios significados, puede hacerse con intención de adorar: “Cuando Pedro entraba salió Cornelio a su encuentro y cayó postrado a sus pies. Pedro le levantó diciéndole: «Levántate, que también yo soy un hombre.»” Hechos 10,25-26 “Yo, Juan, fui el que vi y oí esto. Y cuando lo oí y vi, caí a los pies del Angel que me había mostrado todo esto para adorarle. Pero él me dijo: «No, cuidado; yo soy un siervo como tú y tus hermanos los profetas y los que guardan las palabras de este libro. A Dios tienes que adorar.»” Apocalipsis 22,9 En los dos últimos pasajes, ambos hombres, Cornelio y Juan se pusieron de rodillas con intención de adoración, y por eso su gesto es reprobado. El texto aclara que Juan cayo a sus pies "para adorarle", a lo que el ángel responde: "A Dios tienes que adorar". Pero estar de rodillas también puede hacerse como una muestra de veneración y respeto, como lo vemos en otros pasajes en que este acto no es reprobado, por ejemplo cuando el Rey Salomón se arrodilla ante su madre y nadie entendió que por eso él la adoraba. “Entró Betsabé donde el rey Salomón para hablarle acerca de Adonías. Se levantó el rey, fue a su encuentro y se postró ante ella, y se sentó después en su trono; pusieron un trono para la madre del rey y ella se sentó a su diestra” 1 Reyes 2,19 Abdías se arrodilló ante Elías y este no le corrige porque era por respeto también: “Estando Abdías en camino, le salió Elías al encuentro. Le reconoció y cayó sobre su rostro y dijo: ¿Eres tú Elías, mi señor?»” 1 Reyes 18,7 Ante Eliseo también se pusieron de rodillas: “Habiéndole visto la comunidad de los profetas que estaban enfrente, dijeron: «El espíritu de Elías reposa sobre Eliseo.» Fueron a su encuentro, se postraron ante él en tierra,” 2 Reyes 2,15 Daniel se arrodillo ante el ángel Gabriel: “Mientras yo, Daniel, contemplaba esta visión y trataba de comprenderla, vi de pronto delante de mí como una apariencia de hombre, y oí una voz de hombre, sobre el Ulay, que gritaba: «Gabriel, explícale a éste la visión.» El se acercó al lugar donde yo estaba y, cuando llegó, me aterroricé y caí de bruces. Me dijo: «Hijo de hombre, entiende: la visión se refiere al tiempo del Fin.» Mientras él me hablaba, yo me desvanecí, rostro en tierra. El me tocó y me hizo incorporarme donde estaba.” Daniel 8,15-18 Las mujeres se arrodillaron frente a ángeles en el sepulcro: “No sabían que pensar de esto, cuando se presentaron ante ellas dos hombres con vestidos resplandecientes. Como ellas temiesen e inclinasen el rostro a tierra, les dijeron: «¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?” Lucas 24,4-5 (Hay decenas de ejemplos más, pero con estos es suficiente). El protestante suele citar los primeros pasajes, pero nunca estos. ¿Puede ser consecuente una interpretación de la Escritura que construye su doctrina de pasajes aislados e ignora el resto?. Postrarse (estar de rodillas) está prohibido siempre y cuando la intención sea adorar, pero cuando la intención es de veneración o respeto en ningún modo, de lo contrario, los profetas y personajes anteriores serían los primeros idólatras. Creer en la Virgen María y los santos ¿No es idolatría? Depende que signifique creer. Y este es otro punto relacionado con la acusación de idolatría, y que consiste en afirmar que los católicos al creer en la Virgen y los santos, los adoramos. Hay que comenzar por aclarar que en ninguna parte de la doctrina católica podrá encontrarse que eso es lo que la Iglesia enseña. Para un católico, un santo no es más que un hermano, que en vida demostró un grado de virtud heroico, y la Iglesia puede tener la seguridad de que su alma fue salvada, y está en presencia de Cristo. Es precisamente por esa comunión que nuestros hermanos tienen con Cristo que pueden interceder por nosotros, tal cual como cualquier hermano que está aquí en la tierra. La diferencia es que la comunión con Cristo en el cielo es más intensa: Se está frente al Trono de Dios. Los protestantes suelen afirmar que los santos no pueden interceder porque están muertos, sin embargo el evangelio nos muestra que están verdaderamente vivos. Ellos fueron, son y serán parte del cuerpo de Cristo, y no pierden comunión con él al morir. Jesús mismo aclara que Dios es Dios de vivos y no de muertos: “Y acerca de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en lo de la zarza, cómo Dios le dijo: = Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? = No es un Dios de muertos, sino de vivos. Estáis en un gran error.»” Marcos 12,26-27 (Los saduceos no creían en la resurrección. Cristo se la demuestra de una forma simple: Dios no puede ser Dios de alguien que no existe o no tiene conciencia). Pablo sabía que al estar ausente del cuerpo estaría ausente con Cristo. “Así pues, siempre llenos de buen ánimo, sabiendo que, mientras habitamos en el cuerpo, vivimos lejos del Señor, pues caminamos en la fe y no en la visión... Estamos, pues, llenos de buen ánimo y preferimos salir de este cuerpo para vivir con el Señor. Por eso, bien en nuestro cuerpo, bien fuera de él, nos afanamos por agradarle.” 2 Corintios 5,6-9 “Me siento apremiado por las dos partes: por una parte, deseo partir y estar con Cristo, lo cual, ciertamente, es con mucho lo mejor;” Filipenses 1,23 Si Pablo tenía la seguridad de que al separarse de su cuerpo estaría presente con Cristo, ¿Por qué hemos de dudar nosotros? Y es por eso que en el Apocalipsis se nos narra que aquellos que han muerto por dar testimonio de la palabra, no solo están en presencia de Dios, sino que hacen peticiones: “Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los degollados a causa de la Palabra de Dios y del testimonio que mantuvieron. Se pusieron a gritar con fuerte voz: «¿Hasta cuándo, Dueño santo y veraz, vas a estar sin hacer justicia y sin tomar venganza por nuestra sangre de los habitantes de la tierra?» Entonces se le dio a cada uno un vestido blanco y se les dijo que esperasen todavía un poco, hasta que se completara el número de sus consiervos y hermanos que iban a ser muertos como ellos.” Apocalipsis 6,9-11 Lo curioso es que los protestantes suelen preguntar donde dice la Biblia que los santos pueden pedir. Cuando se les muestra texto anterior alegan que pueden pedir pero justicia para ellos. Este es un razonamiento bastante absurso. ¿Por qué pensar que aquellos que están con Cristo ya no pueden hacerle peticiones? O peor aún ¿Por qué pueden pedir solo por ellos? ¿Se vuelven egoistas en presencia de Dios? ¿Pero no dice la Biblia que hay un solo mediador que es Cristo? “Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también,” 1 Timoteo 2,5 Todos nosotros y los que ahora se nos han adelantado y están en presencia de Dios somos intercesores en Cristo, por medio de Él, y podemos pedir porque somos parte de su cuerpo, que es la Iglesia. “Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y sus miembros cada uno por su parte.” 1 Corintios 12,27 Nosotros podemos pedir por nuestros hermanos y hacer oraciones por ellos y esto es agradable a Dios. Con nuestras oraciones por nuestros hermanos no nos saltamos el papel de Cristo de único mediador porque oramos EN SU NOMBRE. En la Biblia puede verse el poder que podemos tener intercediendo por nuestros hermanos por medio de la oración, y eso en ningún momento interfiere con la única mediación de Cristo. Recordemos la fuerza que tiene la oración del justo: “Confesaos, pues, mutuamente vuestros pecados y orad los unos por los otros, para que seáis curados. La oración ferviente del justo tiene mucho poder.” Santiago 5,16 Estudiemos ahora el pasaje de Timoteo completo y en su contexto: “Ante todo recomiendo que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los constituidos en autoridad, para que podamos vivir una vida tranquila y apacible con toda piedad y dignidad. Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad. Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también, que se entregó a sí mismo como rescate por todos. Este es el testimonio dado en el tiempo oportuno,” 1 Timoteo 2,1-6 Del análisis del pasaje anterior de puede concluir: Primero que aunque todos podemos orar directamente a Dios, para Dios también es agradable que oremos e intercedamos mutuamente por los demás, ya que en esta forma colaboramos en la obra de salvación de Dios, que quiere que todos nos salvemos, no como individuos, si no como iglesia y comunidad ayudándonos mutuamente (ver versículos 1-3) Segundo que Cristo es único mediador ante el Padre porque se entregó a si mismo como rescate por todos (Ver versículos 5-6), pero que esto en ningún momento afirma que no podemos interceder con nuestras oraciones unos por otros. ¿Pero no es mejor pedir a Cristo directamente? Ciertamente la fe de todo cristiano debe ser Cristo-céntrica, los Santos definitivamente deben tener un papel secundario en nuestras peticiones ya que son intercesores, pero así como por orar a Cristo, no dejamos de orar al Padre, al hacer peticiones a los Santos para que intercedan por nosotros no implica que dejemos de orar a Dios. El problema es que muchas personas ven al católico como una persona que solo ora a los Santos y descuida lo principal que es la oración a Dios. Si bien es cierto que algún católico mal adoctrinado pudiese caer en alguno de estos excesos, esto no es lo que la Iglesia enseña. Por otro lado, la afirmación de que solo debemos pedir a Cristo directamente desconoce completamente el hecho de que Dios mismo quiere que nosotros oremos unos por otros: “siempre en oración y súplica, orando en toda ocasión en el Espíritu, velando juntos con perseverancia e intercediendo por todos los santos,” Efesios 6,18 “Pero os suplico, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu Santo, que luchéis juntamente conmigo en vuestras oraciones rogando a Dios por mí,” Romanos 15,30 “orad al mismo tiempo también por nosotros para que Dios nos abra una puerta a la Palabra, y podamos anunciar el Misterio de Cristo, por cuya causa estoy yo encarcelado,” Colosenses 4,3 “Con este objeto rogamos en todo tiempo por vosotros: que nuestro Dios os haga dignos de la vocación y lleve a término con su poder todo vuestro deseo de hacer el bien y la actividad de la fe,” 2 Tesalonicenses 1,11 Es precisamente lo que dice el pasaje de 1 Timoteo 2: "es bueno y agradable a Dios nuestro salvador". En todos los pasajes anteriores en los que Pablo pide que oren por Él, a nadie se le ocurre decirle que mejor pida a Dios directamente. Que conlleva la afirmación de que los católicos son idólatras La idolatría es un pecado grave. Acusar a otros creyentes de idolatría, basado únicamente en la persepción exterior personal es bastante delicado ya que implica un pecado de calumnia. Nadie es quien para acusar a otro sde idólatra, sobre todo si estos profesa solo adorar a Dios. Yo por mi parte he podido aprender que muchas veces nos equivocamos juzgando. Nosotros vemos las apariencias pero Dios ve el corazón. ¿Podemos asegurar que cuando vemos a un católico de rodillas ante una imagen la está adorando?. “Por eso, no tienes excusa quienquiera que seas, tú que juzgas, pues juzgando a otros, a ti mismo te condenas, ya que obras esas mismas cosas tú que juzgas, y sabemos que el juicio de Dios es según verdad contra los que obran semejantes cosas. Y ¿te figuras, tú que juzgas a los que cometen tales cosas y las cometes tú mismo, que escaparás al juicio de Dios? O ¿desprecias, tal vez, sus riquezas de bondad, de paciencia y de longanimidad, sin reconocer que esa bondad de Dios te impulsa a la conversión? Por la dureza y la impenitencia de tu corazón vas atesorando contra ti cólera para el día de la cólera y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual = dará a cada cual según sus obras: =” Romanos 2,1-6 Conclusión A pesar de las explicaciones, las acusaciones de idolatría seguirán lloviendo. Suele ser una muy efectiva técnica proselitista contra católicos poco instruidos. Oremos porque Dios no permita que saquen hijos de su amado rebaño a costa de la mentira. Fuente: No tienes acceso a los Link de descargas. Registrate HAZ CLIC AQUI Gracias. "Felices los que crean, sin haber visto" |
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08-15-2008, 02:00 PM
Mensaje: #2
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RE: ¿Es la Iglesia Catolica Idolatra?
El que te contesta No conoce demasiado de toda la Doctrina Catolica.
Pero me gustaria compartir algo con usted que yo tambien siento ¿No le parece que la existencia de grandes eruditos y defensores en todas las Religiones, desencanta un poco, y desorienta diria yo, a quienes sostienen que su religion (ò como quieran llamarlo) es la mas correcta? En todo caso ¿No seria mejor, en ves de discutir acalaradamente con otros, Practicar con sinceridad de corazon los principales atributos de nuestro Dios (Amor, Humildad, Misericordia, Etc…)? ¿Hacer eso No es la verdadera manera de Cristiano? En cuanto al tema No tengo una opinion formada, para poder decir que si son idolatras ò que No son Idolatras, Pero es muy evidente que la inmensa mayoria de sus Proselitos muestran una exagareda manera de venerar a quienes como usted dijo no pueden reemplazar a Dios. Personalmente Yo no podria venerar a quienes tambien adoran a quien Yo Adoro. |
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08-15-2008, 02:57 PM
Mensaje: #3
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RE: ¿Es la Iglesia Catolica Idolatra?
Es una explicacion del que es verdadero Catolico, digamos que hay mucha gente Catolica o Cristiana, pero no todos son practicantes o que realmente veneran a Dios. Es por eso, que muchas veces uno tiene que tener cuidado contra a quien lanza acusaciones, pues no todos somos iguales. No todos los catolicos idolatran a los Santos, los que idolatran a los santos, no son verdaderos catolicos, ya que tambien hay que valerse de una cuestión de costumbres. Si tus padres te enseñan que algo es asi, crecerás pensando que eso es así.
El verdadero Catolico no idolatra a los Santos, ni a los angeles, solo adora a Dios "Felices los que crean, sin haber visto" |
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08-15-2008, 08:16 PM
Mensaje: #4
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RE: ¿Es la Iglesia Catolica Idolatra?
CATÓLICO
Este término es de origen griego y significa «universal». La verdadera Iglesia de Cristo se llama católica porque se extiende por todo el mundo y a todos los tiempos. La Iglesia de Roma se ha usurpado este título, aplicándolo sin razón exclusivamente a ella. «Las Epístolas Católicas» son cinco, llamadas así porque fueron dirigidas a la Iglesia en general y no a alguna particular. Son una epístola de Santiago, dos de Pedro, una de Juan y una de Judas. La primera vez que el término católico aplicado a la iglesia aparece en la literatura eclesiástica es en los escritos de San Ignacio de Antioquía (Ep. ad Smyr. 8:2). El culto a las imágenes Dr. Fernando Saraví 1. Prohibición del culto a las imágenes en la Biblia Es bien conocido el hecho de que en el Antiguo Testamento se prohíbe que los israelitas se hagan imágenes y que les rindan culto (Exodo 20:4-5; Deuteronomio 5:8-9). Los profetas, en particular Isaías y Jeremías, ridiculizan el culto a las imágenes idolátricas: Isaías 44: 9-20; Jeremías 10: 1-16. El episodio del becerro de oro (Exodo 32), como los de Jeroboam (1 Reyes 12: 26-33) ilustran las consecuencias de la transgresión. Cabe subrayar que lo que se prohíbe de manera absoluta es que el hombre se haga imágenes por su propia iniciativa con el objeto de rendirles culto. Por tanto, no está prohibida para los cristianos la hechura de imágenes con fines didácticos, recordatorios u otros diferentes del culto. La mayoría de los cristianos toma fotografías de los seres queridos y admite la erección de monumentos públicos y esculturas. Empleamos imágenes para enseñar a nuestros niños y vemos películas y videos donde Jesús y los Apóstoles son representados. Aunque el judaísmo tardío entendió la prohibición de las imágenes de manera absoluta, tal actitud no está justificada por los datos bíblicos. En efecto, Dios mismo mandó hacer imágenes bordadas, talladas y esculpidas para el tabernáculo, como también la serpiente de bronce (Números 21:9) que según Jesús enseñó era un tipo de su muerte redentora (Juan 3:14). Lo que evidentemente estaba proscripto era rendir culto a las imágenes, como lo demuestra la aprobación divina ante la destrucción de la serpiente de bronce cuando ella se tornó en un objeto de culto para los israelitas (2 Reyes 18:4). 2. El uso de imágenes en la Iglesia subapostólica Los primeros cristianos dejaron testimonios de su fe por medio de las imágenes que hasta hoy se conservan en las catacumbas. Sus representaciones, mayormente pictóricas, incluían episodios de la Biblia, símbolos como el pez (griego YCHTHYS, acrónimo de Iesous Christos , Theou Hyious, Soter = Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador), y del Buen Pastor. Sin embargo, no existe evidencia de que existiese ningún tipo de culto hacia tales imágenes recordatorias. Adrian Fortescue escribe en la Catholic Encyclopedia: "Diferente de la admisión de imágenes es la cuestión del modo en que eran tratadas. ¿Qué signo de reverencia daban los primeros cristianos a las imágenes de sus catacumbas, si es que daban alguno? Para el primer período no tenemos información. Hay tan pocas referencias en absoluto a las imágenes en la literatura cristiana más primitiva que difícilmente hubiésemos sospechado su ubicua presencia si no estuviesen realmente allí en las catacumbas como el argumento más convincente. Pero estas pinturas de las catacumbas no nos dicen cómo eran tratadas. Podemos dar por sentado, por una parte, que los primeros cristianos entendían perfectamente que las pinturas no tenían parte alguna en la adoración debida sólo a Dios. Su monoteísmo, su insistencia en el hecho de que servían solamente al todopoderoso e invisible Dios, su horror ante la idolatría de sus vecinos, la tortura y muerte que sufrían los mártires antes de derramar una pizca de incienso ante la estatua del numen del emperador son suficientes para convencernos de que no estaban disponiendo filas de ídolos propios. Por otra parte, el lugar de honor que le dan a sus símbolos y pinturas, el cuidado con el que decoran, indica que trataban a las representaciones de sus creencias más sagradas con el menos una decente reverencia. Es a partir de esta reverencia que toda la tradición de venerar las imágenes sagradas se desarrolló gradual y naturalmente." (s.v. Images, Veneration of . En The Catholic Encyclopedia , Volume VII, 1910; negritas añadidas) Tal vez las escasas alusiones a las imágenes no nos proporcione información de cómo eran tratadas, pero este mismo hecho testimonia que su papel en la vida cristiana era modesto, y en modo alguno tenía la importancia indebida que adquirió luego. 3. Los Padres de los primeros siglos condenan la veneración de imágenes De hecho, diversos escritores cristianos primitivos (siglos II y III) fueron explícitos acerca de la prohibición de imágenes en el culto, ya que veían claramente el peligro de idolatría que esto suponía. El autor católico citado, Fortescue, reconoce que ellos no sólo denunciaron la adoración, sino incluso la manufactura y posesión de las tales imágenes, y menciona a Atenágoras en su "Legación a favor de los cristianos", Teófilo en su "Carta a Autólico", Minucio Félix en su "Octavio", Arnobio en "Contra los Gentiles", Tertuliano en "Sobre la Idolatría" y Cipriano en "La vanidad de los ídolos". A esto podríamos agregar el testimonio de Orígenes (m. 254): "Son los más ignorantes quienes no se avergüenzan de dirigirse a objetos sin vida ... y aunque algunos pueden decir que estos objetos no son sus dioses sino tan sólo imitaciones de ellos y símbolos, sin embargo se necesita ser ignorante y esclavo para suponer que las manos viles de unos artesanos puedan modelar la semejanza de la Divinidad; os aseguramos que el más bajo de los nuestros se ve libre de tamaña ignorancia y falta de discernimiento." (Contra Celso, 6:14; negritas añadidas). Javier Gonzaga narra la siguiente ilustrativa anécdota: "Cuando los soldados de Diocleciano [emperador que lanzó la última gran persecución contra los cristianos] irrumpieron en una iglesia en Nicomedia [en] el año 297 mostraron su ignorancia total del cristianismo al sorprenderse de no encontrar ninguna representación de lo que los cristianos adoraban allí. Esto era precisamente lo que diferenciaba a una iglesia cristiana de un templo pagano." (Concilios. Grand Rapids: International Publications, 1965; 1: 237). Por la misma época del acontecimiento recién narrado, Lactancio (240-320) escribió: "Es indubitable que en donde quiera que hay una imagen no hay religión. Porque si la religión consiste de cosas divinas, y no hay nada divino más que en las cosas celestiales, se sigue que las imágenes se hallan fuera de la esfera de la religión, porque no puede haber nada de celestial en lo que se hace de la tierra ... no hay religión en las imágenes, sino una simple imitación de religión." (Instituciones Divinas 2:19; negritas añadidas). En 305 ó 306 un concilio reunido en Elvira, cerca de la actual Granada, estableció en su canon 36: "Ordenamos que no haya pinturas en la Iglesia, de modo que aquello que es objeto de nuestra adoración no será pintado en las paredes." En el pasado, apologistas católicos como Baronio y Bellarmino cuestionaron este sínodo español, pero su ortodoxia es hoy generalmente admitida. Eusebio de Cesarea habla de una estatua de Cristo existente en Paneas que tuvo ocasión de ver, y comenta: "Y no es extraño que hayan esto aquellos paganos de otro tiempo que recibieron algún beneficio de nuestro Salvador, cuando hemos indagado que se conservaban pintadas en cuadros las imágenes de sus apóstoles Pablo y Pedro, e incluso del mismo Cristo, cosa natural, pues los antiguos tenían por costumbre honrarlos de este modo, sin miramiento, como a salvadores, según el uso pagano vigente entre ellos." (Historia Eclesiástica 7,18:4; negritas añadidas). Asimismo Epifanio (315-403), obispo de Salamina en Chipre, quien era un acérrimo enemigo de las enseñanzas de Orígenes, concuerda con éste contra las imágenes, según una carta a Juan, obispo de Jerusalén , conservada por Jerónimo. Epifanio fue a una iglesia de Palestina a orar y, según dice: "hallé allí una cortina colgada en las puertas de la citada iglesia, teñida y bordada. Tenía una imagen de Cristo o de uno de los santos; no recuerdo precisamente de quién era la imagen. Viendo esto, y oponiéndome a que la imagen de un hombre fuese colgada en la iglesia de Cristo, contrariamente a la enseñanza de las Escrituras, la desgarré ..." Epifanio aconseja además a Juan que instruya a los responsables para que no se cuelguen cortinados de esa clase en ninguna Iglesia de Cristo, "opuestos como están a nuestra religión" , y continúa: "Un hombre de tu rectitud debiera ser cuidadoso en quitar una ocasión de ofensa, indigna por igual de la Iglesia de Cristo como de aquellos cristianos que están confiados a tu cargo." (Jerónimo, Epist. 51:9; negritas añadidas). En uno de sus escritos contra los maniqueos, Agustín de Hipona admite que algunos adoran imágenes, pero no reconoce a los tales como a verdaderos cristianos: "No reúnas contra mí a los profesantes del nombre cristiano, quienes ni conocen ni dan evidencia del poder de su profesión... Sé que hay muchos adoradores de tumbas y de pinturas ... Ni es sorprendente que entre tantas multitudes [de cristianos] hayas de encontrar algunos por la condenación de cuya vida puedas engañar a los incautos y seducirlos [para sacarlos] de la seguridad católica." (De Moribus Eccl. Cath., 34:75). El obispo de Hipona, como Orígenes antes que él, refutó de antemano el argumento de Santo Tomás acerca de que no se le rinde culto a la imagen, sino a lo que representa: "¡Avergüéncense todos los que sirven a una escultura, los que se glorían en los ídolos! Pero avanza uno que se cree docto y dice: ‘Yo no adoro a una piedra ni esta imagen que no tiene sentimientos; porque no es posible que vuestros profetas hayan imaginado que tenían ojos y no veían, y que yo sea ignorante hasta el punto de no saber que la imagen no tiene alma y no ve por sus ojos y no oye por sus oídos. Yo no adoro esto; sino que me inclino ante esto que veo y sirvo a aquel a quien no veo’, ‘¿quién es éste?’. ‘Algún poder invisible -se nos dice- que radica en esta imagen.’ Mediante esta clase de explicación acerca de sus imágenes, piensan que son muy listos y que en modo alguno se les puede contar entre los adoradores de ídolos." (Sobre Salmos 96, 2; negritas añadidas). De este modo, la enseñanza unánime de los Padres de los primeros siglos, la cual la iglesia de Roma se precia de respetar y venerar, es radicalmente adversa al uso de imágenes en el culto. Adicionalmente, como notó Agustín, tampoco los paganos, salvo los muy incultos, tomaban a las imágenes como algo más que representaciones; pero son precisamente tales representaciones lo que los escritores cristianos antiguos prohíben como contrarias a las Escrituras y por tanto opuestas al cristianismo. 4. Rechazo del culto a las imágenes por un obispo de Roma A partir del siglo IV y sobre todo del V, luego de que el cristianismo devino la religión oficial del Imperio y de que vastas multitudes de paganos incultos ingresasen a la iglesia, el empleo de imágenes comenzó a generalizarse. La razón invocada fue que las imágenes eran los libros de los analfabetos, y que eran necesarias para la enseñanza. A fines del siglo VI el papa Gregorio Magno censuraba al obispo de Marsella, Sereno, por haber destruido las imágenes de las iglesias de su diócesis: "Hemos sabido, hermano, que habiendo observado a algunas personas adorando imágenes, habéis destruido y arrojado esas imágenes de las iglesias. Os alabamos por haberos mostrado celoso ya que nada hecho de manos debe ser adorado, pero somos de la opinión que no debíais haber roto estas imágenes. La razón por la que se usan las representaciones en las iglesias es la de que aquellos que son iletrados puedan leer en las paredes lo que no pueden leer en los libros. Por tanto, hermano, debíais haberlas conservado, prohibiendo al mismo tiempo al pueblo que las adorase." (Epístola 7,2:3). En una epístola posterior a Sereno escrita en 600, Gregorio Magno reitera su posición; "tomad todas las medidas para evitar la adoración de las imágenes" (Epístola 9,4:9). He aquí un destacadísimo obispo de Roma que, a fines del siglo VI y principios del VII, desconoce todo culto lícito a las imágenes y las considera exclusivamente de valor didáctico. Como en la época de Gregorio aún no se había inventado la artificial distinción entre el culto de latría y el de dulía, es obvio que él se refiere a todo tipo de culto. Ludwig Ott escribe, tratando de atenuar la fuerza de las enseñanzas de los Padres primitivos: "Por efecto de esa prohibición existente en el Antiguo Testamento, vemos que el culto a las imágenes solamente se forma una vez que el paganismo gentílico está totalmente vencido... " (Manual de Teología Dogmática, Ed. Rev. Barcelona: Herder, 1969, p. 480). 5. Desarrollo tardío del culto a las imágenes por influencia pagana El tiempo mostraría que el paganismo distaba de estar vencido y que el temor de Sereno de Marsella era muy fundado. Se descuidó la catequesis y la predicación, y pronto proliferó el culto a las reliquias e imágenes, de puro linaje pagano. Ott admite: "Primitivamente, las imágenes no tenían otra finalidad que la de instruir: La veneración a las mismas (por medio de ósculos, reverencias, cirios encendidos, incensaciones) se desarrolló principalmente en la iglesia griega desde los siglos V al VII" (l.c., negritas añadidas). Es decir que, como lo reconoce este autor católico, no se trata de una práctica trazable a los apóstoles, y ni siquiera a la Iglesia de los primeros siglos. Tal verdad, es decir que el culto a las imágenes es una costumbre tardía, de raigambre pagana y carente de base doctrinal, es reafirmada por Fortescue, en el artículo de la Catholic Encyclopedia ya citado: "El desarrollo fue entonces un asunto de moda general más que de principio. Para el cristiano bizantino de los siglos V y VI las postraciones, besos e incienso eran las formas naturales de mostrar honor a cualquiera; él estaba habituado a tales cosas, aún aplicadas a sus superiores civiles y sociales; estaba acostumbrado a tratar a los símbolos del mismo modo, dándoles el honor relativo que era obviamente en realidad dirigido a sus prototipos. Y así llevó sus hábitos normales a la iglesia. La tradición, el instinto conservador que en asuntos eclesiásticos insiste siempre en la costumbre, gradualmente hizo estereotipos de tales prácticas hasta que se inscribieron como rúbricas y se hicieron parte del ritual... Al mismo tiempo uno debe reconocer que justo antes del surgimiento del iconoclasmo [reacción violenta contra las imágenes] las cosas habían ido muy lejos en la dirección de la adoración de las imágenes. Aunque es inconcebible que nadie, excepto quizás el más estúpido campesino, pudiese haber pensado que una imagen podía oír las oraciones o hacer nada por nosotros. Y sin embargo, la forma en que algunos trataban a sus íconos sagrados indica más que el honor meramente relativo que se les enseña a los católicos a observar hacia éstos. En primer lugar, las imágenes se habían multiplicado enormemente en todas partes, las paredes de las iglesias estaban cubiertas por dentro de piso a techo con íconos, escenas de la Biblia [y] grupos alegóricos (un ejemplo de esto es Santa María Antigua, construida en el siglo VII en el foro romano, con su disposición sistemática de pinturas que recubren toda la iglesia). Los íconos, especialmente en el Oriente, eran llevados como protección en los viajes, marchaban a la cabeza de los ejércitos, y presidían las carreras en el hipódromo; colgaban en un lugar de honor en cada habitación, sobre cada comercio; cubrían copas, vestimentas, muebles, anillos; dondequiera que se encontrase un espacio, era llenado con un cuadro de Cristo, nuestra Señora, o un santo. Es difícil entender lo que aquellos cristianos bizantinos de los siglos VII y VIII pensaban acerca de ellos. El ícono parece haber sido en cierto modo el canal a través del cual se aproximaban al santo; tiene un valor sacramental ... en aquellos que lo miraban; por y a través del ícono Dios obraba milagros; el ícono hasta parece haber tenido una especie de personalidad propia en la medida en que ciertas imágenes eran especialmente eficaces para [obtener] ciertas gracias. Los íconos eran coronados con guirnaldas, se les quemaba incienso, eran besados. Delante de ellos ardían lámparas y se cantaban himnos en su honor. Los enfermos eran puestos en contacto con ellos, eran atravesados en el camino de un fuego o una inundación para detenerlos por una especie de magia. En muchas oraciones de este tiempo la inferencia natural de las palabras sería que se dirigían a la imagen misma." "Si tanta reverencia se le brindaba a las imágenes ordinarias "hechas con las manos", cuánta más se le daba a las milagrosas "no hechas con manos" (eikones acheiropoietai). De éstas habían muchas que habían descendido milagrosamente del cielo o -como la más famosa de todas en Edesa- habían sido producidas por nuestro mismo Señor por la impresión de su rostro en una tela (la historia del retrato de Edesa es la forma oriental de nuestra leyenda de la Verónica). El emperador Miguel II (820-829) , en su carta a Luis el Piadoso, describe los excesos de los iconolatras: «Ellos han sacado la santa cruz de las iglesias y la han reemplazado por imágenes delante de las cuales queman incienso... Cantan salmos delante de estas imágenes, se postran ante ellas, imploran su ayuda. Muchos visten a las imágenes en ropajes de lino y las escojen como padrinos para sus hijos. Otros que se hacen monjes, abandonando la antigua tradición -según la cual el cabello que es cortado es recibido por alguna persona distinguida- lo dejan caer en las manos de alguna imagen. Algunos sacerdotes raspan la pintura de las imágenes, la mezclan con el pan y el vino consagrados y se lo dan a los fieles. Otros ponen el cuerpo del Señor en las manos de imágenes , de donde es tomado por los comulgantes. Aún otros, despreciando las iglesias, celebran el servicio divino en casas privadas, empleando una imagen como altar (Mansi, XIV, 417-422).» Estas son las palabras de un vehemente iconoclasta y deben, sin duda, ser recibidas con cautela. De todos modos, la mayor parte de las prácticas descriptas por el emperador pueden establecerse por otra evidencia irrefutable." (negritas añadidas). Es interesante que este autor romanista, al tiempo que intenta eximir a los católicos de aquello que achaca a los orientales, presenta como paradigma de la profusión de imágenes a una iglesia de Roma. Del mismo modo, para cualquiera que, como quien esto escribe, viva en un país de tradición católica, el retrato que hace de los excesos de los orientales resulta dolorosamente familiar. 6. La controversia sobre las imágenes Las costumbres paganas se arraigaron de tal forma en la iglesia de Cristo, que para el siglo VIII la veneración de imágenes era considerada no sólo aceptable sino buena y piadosa. Cuando el emperador León III Isaurio emitió decretos contra las imágenes, el papa Gregorio III (731-741), pasando por alto las enseñanzas de su tocayo y predecesor ya citado, convocó un sínodo que excomulgó a los adversarios de las imágenes. "El emperador por toda respuesta arrebató los obispados griegos de la Italia meridional y Sicilia de la superintendencia del papa, trasladándola a la del patriarca de Constantinopla. Mientras tanto en Roma, el papa ordenaba la multiplicación de las imágenes en los templos, construyendo también una capilla especial para la veneración de reliquias ‘sagradas’." (Gonzaga, o.c., 1: 242). Más de 300 obispos concurrieron a un concilio convocado en Hiereia por Constantino V, hijo y sucesor de León III en 754. Allí tras escuchar y discutir los argumentos de los partidarios de las imágenes, se estableció que los únicos símbolos del culto cristiano eran el pan y el vino de la Eucaristía. Los iconolatras fueron excomulgados, y se prohibió el uso de imágenes tanto privado como público. Sin embargo, más tarde la emperatriz regente, Irene, ardiente partidaria de las imágenes, depuso al patriarca de Constantinopla y nombró a un hombre de su confianza en su lugar. Convocó a un concilio ecuménico que se reunió en Nicea en 787; solamente pudieron concurrir obispos partidarios de las imágenes, entre ellos los representantes del papa Adriano (772-795).Como no podía ser de otro modo, el concilio anuló los decretos imperiales contra las imágenes, como asimismo las decisiones de Hiereia. Los acuerdos del sínodo fueron firmados por la regente Irene y su hijo Constantino VI. Fue en este concilio que se introdujo la arbitraria distinción entre el culto de latría, debido sólo a Dios, y el de dulía, que sería lícito para los santos. También se habló de un culto "terminativo", dirigido a la persona, y otro "relativo" dirigido a la imagen que la representa. Desde luego, tales bizantinismos (strictu sensu!) son por completo ajenos a las Escrituras, donde hay un solo culto válido, el que se dirige al Trino Dios. Este concilio niceno, de infausta memoria, al no poder fundamentar escrituralmente el culto a las imágenes, declaró la insuficiencia de las Escrituras y lanzó un anatema contra quienes no estaban dispuestos a aceptar doctrinas sobre la autoridad de la tradición y de los concilios, si las tales no tenían claro fundamento bíblico. La importancia de esta novedad para las progresivas desviaciones romanas de la doctrina escritural debiera ser obvia. Así escribieron los partidarios del culto a las imágenes, en una ruptura flagrante con la Escritura y la enseñanza de los Padre antiguos: "Porque de esta manera se mantiene la enseñanza de nuestros santos Padres, o sea, la traidición de la Iglesia Católica, que ha recibido el Evangelio de un confín a otro de la tierra; de esta manera seguimos a Pablo, que habló en Cristo [2 Corintios 2:17] y al divino colegio de los Apóstoles y a la santidad de los Padres, manteniendo las tradiciones [2 Tesalonicenses 2:14] que hemos recibido... Así, pues, quienes se atrevan a pensar o enseñar de otra manera; o bien a desechar, siguiendo a los sacrílegos herejes, las tradiciones de la Iglesia, e inventar novedades, o rechazar alguna de las cosas consagradas a la Iglesia: el Evangelio o la figura de la cruz, o la pintura de una imagen, o una santa reliquia de un mártir; o bien a excogitar torcida y astutamente con miras a trastornar algo de las legítimas tradiciones de la Iglesia Católica ... si son obispos o clérigos, ordenamos que sean depuestos; si monjes o laicos, que sean separados de la comunión." (Denzinger 303-304). Nótese que los obispos iconolatras no pudieron ni siquiera apelar a la supuesta tradición apostólica, pues ninguna había para apoyar el culto a las imágenes. Esgrimieron en cambio una espuria "tradición de la iglesia católica" cuando, en realidad, todos los escritores cristianos de los primeros siglos que trataron el tema se opusieron por completo a semejante abominación. Y esto para no reiterar la clara enseñanza de las Escrituras. 7. Conclusión En conclusión, el culto a las imágenes, prohibido en la Biblia y rechazado unánimemente con horror por los maestros cristianos primitivos, y prohibido por el obispo de Roma Gregorio I y por los trescientos obispos reunidos en Hiereia, se introdujo por la puerta trasera de la Iglesia de manera gradual y creció hasta proporciones descomunales. La sanción dogmática de tan repugnante doctrina fue un estigma que permaneció hasta su cuestionamiento y firme rechazo durante la Reforma del siglo XVI. Así que, queridos católicos y orientales, les invito a rechazar a los falsos maestros que los extravían y a volver a las Escrituras y a la práctica de la Iglesia primitiva. Esto será sin duda agradable a Dios.
El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene. 1Co 16:22.
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08-15-2008, 08:32 PM
Mensaje: #5
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RE: ¿Es la Iglesia Catolica Idolatra?
CATOLICISMO ROMANO, LA BIBLIA Y LA TRADICION
Una de las grandes diferencias doctrinales entre protestantes y católicos se encuentra en el tema de la tradición. La Iglesia protestante sostiene que de acuerdo con Dios únicamente la Biblia es la fuente de verdad doctrinal (2 Tim. 3:16). La iglesia católica dice no obstante, "La tradición y la Sagrada Escritura constituyen un único depósito sagrado de la palabra de Dios ..." (Catecismo de la iglesia católica, párrafo 97. Notar que todas las citas en este artículo son de este catecismo). "... los apóstoles nombraron como sucesores a los obispos, ‘dejándoles su cargo en el magisterio.’" (Párrafo 77) "Esta transmisión viva, llevada a cabo en el Espíritu Santo, es llamada la Tradición ..." (Par. 78) "Y así se han de recibir y respetar (la Escritura y la Tradición) con el mismo espíritu de devoción." (Par. 82). Dentro del margen católico de la tradición, muchas doctrinas fueron reveladas a la iglesia durante los siglos. Por ejemplo, tenemos la veneración a María, su inmaculada concepción y su asunción corporal al cielo. Tenemos también la apócrifa, la transubstanciación, la oración a los santos, el confesionario, la penitencia, el purgatorio, y más. El protestantismo en conjunto difiere con el catolicismo en estos tópicos. LA TRADICION EN LA BIBLIA La Biblia habla acerca de la tradición. Algunos versículos hablan a favor y otros en contra de la tradición. Por supuesto que los contextos son diferentes y tienen diferentes significados. Por ejemplo: A Favor de la Tradición 2 Tesalonicenses 3:6, Ahora bien, hermanos, os mandamos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la doctrina que recibisteis de nosotros. 2 Tesalonicenses 2:15, Así que, hermanos, estad firmes y conservad las doctrinas que os fueron enseñadas, ya de palabra, ya por carta nuestra. 1 Corintios 11:2, Os alabo porque en todo os acordáis de mí y guardáis las tradiciones con firmeza, tal como yo os las entregué. En Contra de la Tradición Mateo 15: 3-6, Y respondiendo El, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios a causa de vuestra tradición? Porque Dios dijo: "HONRA A tu PADRE Y A tu MADRE," y: "QUIEN HABLE MAL DE su PADRE O DE su MADRE, QUE MUERA." Pero vosotros decís: "Cualquiera que diga a su padre o a su madre: 'Es ofrenda a Dios todo lo mío con que pudieras ser ayudado', no necesitará más honrar a su padre o a su madre." Y así invalidasteis la palabra de Dios por causa de vuestra tradición. Marcos 7: 8-9, Dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres. También les decía: Astutamente violáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición. Colosenses 2: 8, Mirad que nadie os haga cautivos por medio de su filosofía y vanas sutilezas, según la tradición de los hombres, conforme a los principios elementales del mundo y no según Cristo. En los debates sobre la Tradición entre protestantes y católicos ambos grupos de escrituras son a menudo citados para establecer las respectivas posiciones. Los protestantes citan con frecuencia Mat. 15: 3-6 en oposición a la Sagrada Tradición. En el intento de ser bíblicos, muchos apologistas católicos citan 2 Tes. 2:15 para validar su posición en la Sagrada Tradición. Desafortunadamente, esto resulta en el uso de la Palabra de Dios contra ella misma. Es claro que la Palabra de Dios no se contradice. Más bien es nuestro entendimiento el que erra. La Biblia está a favor de la tradición cuando apoya la enseñanza de los apóstoles (2 Tes. 2:15) y es consistente con la revelación bíblica. Por otro lado, la Biblia está contra la tradición cuando "quebranta el mandamiento de Dios" (Mat. 15:3). De acuerdo con las palabras de Jesús, la tradición no debe transgredir o contradecir los mandamientos de Dios. En otras palabras, debe estar en armonía con la enseñanza bíblica sin oponerse a ella de ninguna manera. No obstante, la iglesia católica declara oficialmente que la Sagrada Tradición no debe ni se opone, ni contradice la Escritura, los protestantes consideran que muchas de las doctrinas de la Sagrada Tradición hacen precisamente eso. No basta con que los católicos digan que su iglesia es la verdadera iglesia, que poseen la tradición apostólica, que tienen la llaves de la verdad, y que tienen doctrinas reveladas consistentes con la revelación bíblica. Del mismo modo, no basta con que los protestantes juzguen doctrinas católicas simplemente porque son católicas y derivan de la Sagrada Tradición. ¿Son la la Sagrada Escritura y la sagrada tradición iguales en Realidad? En mi opinión, no basta con simplemente decir que la sagrada tradición es igual a la Escritura basados en un decreto del magisterio católico. Como con cualquier enseñanza espiritual, yo debo compararlo con la Biblia. Las propias palabras de Jesús en Mat. 15:3 nos dan pie a mí y a muchos no católicos para someter el fruto de la Sagrada Tradición al examen de la Palabra de Dios. En otras palabras, ¿quebrantan los mandamientos de Dios las enseñanzas católicas derivadas de la tradición? Por supuesto que los católicos dicen que no. Cuando Jesús habló con los fariseos en Mat. 15: 1-6, los reprendió por no entender la palabra de Dios. Ellos recurrían a la tradición de los ancianos, aquellas que habían sido transmitidas en forma oral y escrita. Jesús, por otro lado, denunció su error citando la Escritura. Por favor, notemos lo que El dijo en Mat. 15: 1-6. 1Entonces se acercaron* a Jesús algunos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo: 2¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Pues no se lavan las manos cuando comen pan. 3Y respondiendo El, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios a causa de vuestra tradición? 4Porque Dios dijo: "HONRA A tu PADRE Y A tu MADRE," y: "QUIEN HABLE MAL DE su PADRE O DE su MADRE, QUE MUERA." 5Pero vosotros decís: "Cualquiera que diga a su padre o a su madre: 'Es ofrenda a Dios todo lo mío con que pudieras ser ayudado', 6no necesitará más honrar a su padre o a su madre." Y así invalidasteis la palabra de Dios por causa de vuestra tradición. (*) Todas las citas bíblicas son de LBLA (La Biblia de las Américas) Más allá de lo que diga este pasaje, una cosa por lo menos es digna de destacarse, la tradición de los líderes religiosos estaba sujeta a la Palabra de Dios. ¿Están los líderes de la iglesia católica exentos de sujeción a la Palabra de Dios? ¿Y su sagrada tradición también? Yo no creo. Donde los protestantes interpretan la Tradición a la luz de la Escritura, parecería que la iglesia católica hace lo contrario. Considere lo siguiente: "El Concilio Vaticano II señala tres criterios para una interpretación de la Escritura conforme al Espíritu que la inspiró. 1. Prestar una gran atención ‘al contenido y a la unidad de toda la Escritura" ... 2. Leer la Escritura en ‘la Tradición viva de toda la Iglesia’ ... 3. Estar atento a la analogía de la fe". (Parrafos 111,112, 113,114). El número 2 es el de mayor interés aquí. ¿Qué significa leer la Escritura en "la Tradición viva de toda la iglesia"? Si la Escritura es "en" la Tradición viva, entonces la Tradición encompasa la Escritura. En otras palabras, es la tradición de la iglesia la que interpreta la Escritura. Esto contradice la Palabra de Dios expresada por Jesús en Mat. 15: 1-6. Algunos discrepan y dicen que los fariseos no tenían ni autoridad apóstolica ni la sucesión que los apóstoles le transmitieron a la Iglesia, y por lo tanto Mat. 15: 1-6 no puede usarse para anular la Sagrada Tradición. Pero el punto en Mat. 15: 1-6 no es la sucesión de autoridad sino la tradición de los hombres usada en oposición a la Palabra de Dios. Esencialmente, los fariseos veían la Palabra de Dios como "dentro" de su tradición sagrada. Jesús, al contrario, citó la Palabra de Dios para juzgar la tradición de los fariseos. Los apóstoles, del mismo modo, instaban de continuo a los cristianos para que examinaran (compararan) su propia enseñanza con la Escritura (Hch. 17:11). De esta forma sustanciaban la posición de que aún lo que ellos enseñaban estaba sujeto a la Palabra de Dios. Después de todo, ninguna enseñanza doctrinal debería de contradecir la revelación, y la Sagrada Palabra de Dios era y es la autoridad final en todas las cosas espirituales. La posición y enseñanza de la iglesia católica en la Sagrada Tradición no son la excepción. También deben ser comparadas con la Escritura. No es mi deseo al escribir este artículo ni el discriminar a los católicos ni tampoco denigrar sus creencias. Yo creo que hay católicos que aman al Señor y que son salvos., aún a pesar de la doctrina oficial católico romana. En mi opinión, la iglesia católica ha agregado enseñanzas que no son consistentes con la revelación bíblica. Si usted es católico, espero que mis palabras no lo ofendan. Por el contrario, oro para que usted considere lo que este artículo expresa y lo compare con la Palabra de Dios.
El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene. 1Co 16:22.
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08-15-2008, 11:22 PM
Mensaje: #6
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RE: ¿Es la Iglesia Catolica Idolatra?
alguien haga un resumen....
el copy paste... mejor me meto a wikipedia y cierro el foro Jeremias 1:7 Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande. No tienes acceso a los Link de descargas. Registrate HAZ CLIC AQUI Gracias. |
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08-15-2008, 11:48 PM
Mensaje: #7
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RE: ¿Es la Iglesia Catolica Idolatra?
Estimada Hermana ladygalactor777
Por que no reflexinoamos los copy paste antes de pegar y hacemos un resumen. Es mas productivo para el que realiza la laborm como para el que lee. Bueno, es solo un comentario propositivo. En cuanto a lo que usted dice al comienzo de su intervencion, respecto a la palabra Catolico, pues le corrigo que no es un termino griego, sino Latino, es decir viene del latin. El primero en llamar a la Iglesia con el apellido de Catolica, no como un atributo sino como nombre propio, fue San Ignacio de Antioquia en el año 110 dC. Y usted tiene razon encuanto a su signifiado Catolica es Universal en latin. Ahora, si usted gusta conversamos punto por punto, y sin apuros el porque la Iglesia Catolica es la misma IgLesia fundada por los Apostoles, es decir, la iglesia de los primeros cristianos desde el siglo I. Que Dios le Bendiga Simón Pedro contestó: "Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo." (Mat 16:16 ) |
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08-15-2008, 11:48 PM
Mensaje: #8
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RE: ¿Es la Iglesia Catolica Idolatra?
Aviador Escribió:alguien haga un resumen.... Apeticion popular de mi hermano Aviador... Resumen... La verdadera Iglesia de Cristo se llama católica porque se extiende por todo el mundo y no es la de Roma. La palabra Catolico ha sid ursurpada por Roma. Claramente hay evidencias de culto a las imagenes y a las reliquias inclusive hasta momias... y luego dicen que no son idolatras... Claramente el Salmo 115 habla de los hacedores y veneradores de imagenes... Capítulo 115 115:1 NO á nosotros, oh Jehová, no á nosotros, Sino á tu nombre da gloria; Por tu misericordia, por tu verdad. 115:2 Por qué dirán las gentes: ¿Dónde está ahora su Dios? 115:3 Y nuestro Dios está en los cielos: Todo lo que quiso ha hecho. 115:4 Sus ídolos son plata y oro, Obra de manos de hombres. 115:5 Tienen boca, mas no hablarán; Tienen ojos, mas no verán; 115:6 Orejas tienen, mas no oirán; Tienen narices, mas no olerán; 115:7 Manos tienen, mas no palparán; Tienen pies, mas no andarán; No hablarán con su garganta. 115:8 Como ellos son los que los hacen; Cualquiera que en ellos confía. La religion Catolica no tiene base ni fundamentos para sus dogmas... cuales Dogmas? Confesion por medio de un sacerdote... Las indulgencias El Pulgatorio El Rosario La virginidad perpetua de Maria cuando claamente la Palabra de Dios dice que conocio a Jose su marido ...conocio lo cual implica a que tuvo relaciones sexuales con su esposo dando a luz los hermanos carnales de Jesus. Otra falacia es la asuncion de Maria. Madre de Dios claramente otra falacia ya que Dios ha existido siempre desde la eternidad siendo descrito en el libro de Apocalipsis... Apocalipsis 22:13 Yo soy Alpha y Omega, principio y fin, el primero y el postrero. ¿Como alguien que existe desde la eternidad tiene madre?... la verdad ha sido expuesta ustedes decidan...your honor I rest my case.
El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene. 1Co 16:22.
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08-15-2008, 11:50 PM
Mensaje: #9
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RE: ¿Es la Iglesia Catolica Idolatra?
chrismll Escribió:Estimada Hermana ladygalactor777 Amen tienes la razón...analicemos.
El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene. 1Co 16:22.
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08-15-2008, 11:55 PM
Mensaje: #10
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RE: ¿Es la Iglesia Catolica Idolatra?
Aviador Escribió:alguien haga un resumen.... Cuidado con la Wikipedia no es muy confiable y siempre dirige hacia la perspectiva romanista...le sugiero a que leas el compendio biblico Halley...donde esta la historia de la iglesia como tal...desde el nacimiento romanista por causa de Constantino hasta el padre del Protestantismo Martin Lutero.
El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene. 1Co 16:22.
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08-16-2008, 01:22 AM
Mensaje: #11
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RE: ¿Es la Iglesia Catolica Idolatra?
Estimada Hermana Ladygalactor777
Pues bien, tomo la palabra entonces para comenzar el dialogo. Antes que todo le hago la propuesta metodológica. La cuestión es: ¿es la Iglesia Católica la misma Iglesia fundada por los apóstoles y continuada por los primeros cristianos? . Para responder positivamente esta pregunta habría que probar primero, que los principios fundamentales de la Fe actual de la Iglesia Católica son los mismos enseñados por los cristianos de los III primeros siglos, ademas de ver como estos forman una continuidad con las enseñanzas del Nuevo Testamento. De demostrarse lo contrario, seria legitimo decir que la Iglesia Católica no es la misma Iglesia fundada por los apóstoles. Tomo solo los tres primeros siglos, considerando que algunos argumentan que la Iglesia Católica habría nacido en el siglo IV con Constantino, pues bien para evitar esa discusión, tomemos solo los tres primeros siglos. Ahora, respecto a la metodología: 1.- Uno expone y luego el otro contra argumenta, con el derecho a una o dos replicas y no mas, para no entramparse en un solo punto. 2.- El trato debe ser siempre cordial y cristiano, sin insultos personales ni descréditos 3.- No saltar de un punto a otro de forma desordenada, agotar el punto tratado para luego pasar al siguiente Bueno si a usted esta de acuerdo, en el siguiente post escribo los principios fundamentales de la Fe católica desglosados en varios puntos para que los revisemos de acuerdo a la doctrina de los primeros cristianos y del Nuevo Testamento. Bendiciones. Simón Pedro contestó: "Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo." (Mat 16:16 ) |
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08-16-2008, 01:52 AM
Mensaje: #12
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RE: ¿Es la Iglesia Catolica Idolatra?
chrismll Escribió:Estimada Hermana Ladygalactor777Antes que nada me gustaría hacer esta aclaración, cuando nos referemos a la Iglesia Católica nos estamos refiriendo a la Iglesia Primitiva, no al Romanismo... ya que el Romanismo no fué fundada por los apóstoles...si no por Constantino. Llamémosle Iglesia primitiva para evitar confusiones. chrismll Escribió:Para responder positivamente esta pregunta habría que probar primero, que los principios fundamentales de la Fe actual de la Iglesia Católica son los mismos enseñados por los cristianos de los III primeros siglos, ademas de ver como estos forman una continuidad con las enseñanzas del Nuevo Testamento. De demostrarse lo contrario, seria legitimo decir que la Iglesia Católica no es la misma Iglesia fundada por los apóstoles. Tomo solo los tres primeros siglos, considerando que algunos argumentan que la Iglesia Católica habría nacido en el siglo IV con Constantino, pues bien para evitar esa discusión, tomemos solo los tres primeros siglos.Amen de acuerdo... ![]() chrismll Escribió:Ahora, respecto a la metodología: Amen Chrismll Estoy de acuerdo...hagamos de esto un debate de altura.... Bendiciones.
El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene. 1Co 16:22.
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08-16-2008, 02:20 AM
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![[Imagen: galmark5nv8.gif]](http://img122.imageshack.us/img122/9071/galmark5nv8.gif)
